A bombo y platillo nos han intentado vender desde El País su nuevo rediseño del EPS y con ello todos albergábamos grandes esperanzas de ver algo interesante en un suplemento que estaba anticuado en contenidos y en diseño, dirigido a snobs progres y totalmente carente de interés, raro era el semana que se podía aprovechar más de un artículo.
Y llego el nuevo diseño, portada espectacular, cabecera inexistente, fría y anodina. Pasamos al interior y nos encontramos lo de siempre, artículos y temas carentes de interés dentro de un diseño anodino, en fin el mismo panfleto de siempre, lo que más me cuesta entender es que con la gran cantidad de revistas que se editan llenas de contenidos interesantes y con diseños realmente frescos y modernos que te invitan a la lectura en EL PAÍS, que se supone que es el diario líder en español, hagan semejante basura y lleven tanto tiempo con los mismo.
Voy a desgranar un poco lo que es el diseño del nuevo “panfleto” según llegas a la página índice ya te encuentras ese despropósito con montón de tipografías diferentes con sus correspondientes variaciones, que si aquí bold, aquí light, etc. un batiburrillo de cosas que realmente pone los pelos de punta; no es para menos la siguiente página “correo” lo mismo pero con más texto, realmente llama desesperadamente a abandonar la página si no quieres marearte. Seguimos con los artículos cortos y esa elección de las tipografías, esas composiciones imposibles sin duda realizadas por un alumnos de primero de diseño gráfico, después nos fijamos en la maquetación y composición de los textos, sin duda del siglo pasado eso apoyado por la elección de los tipos totalmente clásicos y anticuados dan la sensación de que estamos viendo una revista de los años setenta mal diseñada (para el resultado podrían haber usado la Helvética, nunca pasa de moda y es un gran clásico).
Llegamos a los artículos largos, nos ocurre lo mismo que pasaba con el anterior EPS, no invitan lo más mínimo a la lectura, es una sucesión de texto, sin ritmo, sin rupturas, básicamente sin diseño. Después tenemos la variación de las tipografías en los titulares que si Sans Serif que si Serif ya no sabes ni donde estás ni que te están intentando contar y otra cosa, estaría bien arriesgarse y utilizar una tipografía san serif para el cuerpo del texto creo que ya estamos preparados para poder leerla sin ningún problema, aunque dudo que alguien se lea EL PAÍS SEMANAL. En fin después de ver esto lo único que me queda decir es que a este el paso El Mundo se a comer a El País, lo que sin duda sería una gran tragedia, y por otra parte ¿Quién tiene la culpa de que esto salga a la calle? ¿El editor no se da cuenta de estas cosas?